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UNIDAD E INDEPENDENCIA: ARANDA, GODOY Y BOLÍVAR

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Realizada por Luis Vignolo, publicada el Martes 13 de Noviembre de 2007, "Nexo Saravista", Montevideo, Uruguay.

 

"Me hubiera gustado tener un hijo y que ese hijo hubiese sido Tucho Methol", así se confesó el gran intelectual argentino Arturo Jauretche en la década de 1950.

Con los años, Alberto Methol Ferré hizo realidad, en cierto sentido, aquel deseo de don Arturo, convirtiéndose en hijo espiritual de Jauretche, a la vez que hermano intelectual de Jorge Abelardo Ramos, su otro gran amigo argentino.

"Pero resultó filósofo...", le había dicho con picardía Luis Alberto de Herrera al joven Methol, al recibirlo en su quinta, tras uno de los artículos que éste escribió para el diario El Debate. Aquel fue uno de los primeros textos de Methol, al inicio de su navegación latinoamericana, en el que interpretaba las condiciones históricas enfrentadas por (Arturo) Frondizi en la Argentina, debido a la hostilidad del ejército gorila (anti-peronista), hace medio siglo atrás.

El muy joven Héctor Gutiérrez Ruiz, el "Toba", luego trágicamente asesinado durante la dictadura militar de los años 70, ya era uno de los primeros discípulos intelectuales de Tucho, junto con Diego Terra Carve.

Años después Methol, desde la revista Víspera, se transformó en un precursor de la teología latinoamericana, y filósofos tan disímiles como el italiano Augusto del Noce y el uruguayo Arturo Ardao lo distinguieron especialmente.

Su más reciente libro "La América Latina del siglo XXI" analiza los desafíos de la Iglesia Católica y la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en el mundo global.
Uno de los núcleos esenciales de la reflexión de Methol ha sido el destino de América Latina y América del Sur en el mundo. Nos habló extensamente sobre la unidad y la integración en el MERCOSUR y la Comunidad Sudamericana como única vía posible para que tengamos una existencia verdaderamente significativa en la historia. Desde esta perspectiva resulta necesaria una auténtica revolución cultural a través del desarrollo de un imaginario colectivo sudamericano que trascienda los micro-imaginarios aldeanos de las veinte repúblicas dependientes.

Ante nosotros estaba una foto de Methol con el gran artista plástico Guillermo Fernández, su amigo del alma, que falleció muy pocos días después en un trágico accidente. Antes de comenzar el reportaje, Methol, mientras miraba esa foto, como en un inconsciente acto premonitorio, se puso a recordar su amistad de toda una vida con Guillermo. A su memoria, en homenaje al espíritu latinoamericanista y torres-garciano del maestro Guillermo Fernández, le dedicamos esta entrevista. 

 

UNIDAD E INDEPENDENCIA: ARANDA, GODOY Y BOLÍVAR

En el 2006 y el 2007 se cumplen doscientos años de las Invasiones Inglesas a Buenos Aires y Montevideoy se conmemora la heroica y victoriosa resistencia rioplatense, de la que participó José Artigas, que derrotó y expulsó a las tropas y la flota británica del Plata. Dos siglos después ¿cuáles son los desafíos que impone lo que usted ha llamado la "nueva lógica histórica" del MERCOSUR y la UniónSudamericana, en un mundo hegemoneizado por la "Nueva Roma", como le llamó Herrera a los Estados Unidos?

"Me parece muy oportuna la referencia al suceso de la presencia inglesa en el Río de la Plata hace dos siglos. Porque el ciclo que se llama de la Independencia, se puede llamar también el ciclo de la descomposición del imperio español. Hubo un derrumbe del centro del Estado español. Pero ya antes de ese derrumbe hubo estadistas españoles que habían imaginado la necesidad de una nueva estructura del imperio. Voy a nombrar a dos: el Conde de Aranda, ministro de Carlos III, y Manuel Godoy, ministro de Carlos IV.

Aranda, consciente de la ayuda que España y Francia habían brindado a las 13 colonias norteamericanas para independizarse del poder inglés, hizo un memorandum al Rey planteando que España había contribuido a generar un gran poder en América, los Estados Unidos de Norteamérica. Ese nuevo gran poder estaba en la isla continental americana donde se extendía en su mayor parte el imperio español. Reflexionaba en consecuencia sobre la necesidad de generar una nueva composición en las relaciones internas entre España y sus Virreinatos americanos. Proponía convertir los Virreinatos en Reinos -el de México, el del Perú y el de Tierra Firme- con sus propias Cortes e infantes como Reyes, y el Rey de España como nucleador del conjunto. Quería generar centros autónomos con vida propia, unidos por un pacto de familia, para que pudieran mantener una unidad mucho más flexible y perdurable. Había que formar centros autónomos que pensaran el Estado en su conjunto. Así se formarían nuevas élites desde el mismo conjunto que le iban a dar un poder de interrelación, de resistencia y de solidaridad más alta ante otros poderes extraños. Pero el Rey no atendió la propuesta del Conde de Aranda. Esto ocurre cuando Inglaterra reconoce la independencia norteamericana en Versailles, en 1783, y en vísperas de la Revolución Francesa de 1789 que va a conmoverlo todo.

El segundo enfoque anterior a la Independencia es el de Godoy, que le propone algo parecido a Carlos IV. Quiere multiplicar el autocentramiento de cada zona importante de Hispanoamérica, preparándola para un autogobierno, aunque con Regencias. Les daba menos autonomía que Aranda, que pensaba en Reinos. El Consejo del Reino de España acepta la propuesta pero la derrota de la armada española y francesa en Trafalgar, en el año 1805 (origen de las Invasiones Inglesas), frustra el proyecto. Entonces el segundo plan de autonomización y conjunción se arruina.

Hay un tercer plan que es el de Bolívar. Cuando Simón Bolívar está victorioso y mientras tiene lugar en España la insurrección de los años 20, con los liberales que vuelven al poder, él hace una gestión a través de su embajador en Londres para llevar a cabo la culminación de la Independencia a través de una federación de Estados entre las nuevas Repúblicas hispanoamericanas y España, encabezada por la monarquía española. Fernando VII ni consideró el planteo.

Son estas las tres perspectivas para salvar la unidad de España e Hispanoamérica defendiendo y profundizando las autonomías.

Desde ambos lados hubo un enfoque análogo, desde dentro de la monarquía española y desde la visión del máximo libertador de América Latina, Simón Bolívar."

 

Estados Ciudad Disfrazados de Estados Nación

Luego viene la fragmentación

"Esos proyectos no pudieron ser y la América Latina se descompuso en un conjunto de Estados-Ciudad. Eran todas sociedades antiguas, agrarias, preindustriales. Se trató en cada caso de una ciudad principal desde la que se estructuró un nuevo Estado. Esas ciudades eran los puertos principales, o eran la ciudad interior principal ligada al puerto fundamental, como Santiago y Valparaíso en Chile o Quito y Guayaquil en Ecuador. En Uruguay y Argentina coincidían la capital y el puerto. Los unitarios de Buenos Aires para hacer la Argentina a su medida necesitaron separar el puerto de Montevideo, porque este era el puerto alternativo que daba lugar al federalismo real. La expulsión del Estado de Montevideo -como le llamó Lord Ponsomby, el representante inglés que fue su verdadero creador, al Uruguay- así como el desguace del Alto Perú (Bolivia) generó el dominio unitario sobre el interior argentino.

Las polis oligárquicas que así surgen, las veinte Repúblicas dependientes latinoamericanas, son los últimos Estados Ciudad antiguos mediterráneos. La legislación de Felipe II sobre la fundación de las ciudades toma siempre el modelo de la ciudad mediterránea, de la polis griega y la ciudad romana. Eso no es un azar. Lo que surge de la Independencia es el extraordinario conjunto de los últimos Estados Ciudad antiguos ubicados sobre gigantescos, casi deshabitados territorios. En la Independencia América Latina tiene unos 14 millones de habitantes mientras que hoy debe haber 450 millones y todavía estamos deshabitados profundamente. No dominamos todo el interior. De modo que eran ínfimas las Ciudades Estados de la Independencia, pero estaban sostenidas por el Imperio Británico, que fue el primer Estado en experimentar la Revolución Industrial, y que convierte a las polis oligárquicas latinoamericanas en anexos agro exportadores, y compradores de las manufacturas inglesas, o secundariamente de las francesas.

El Imperio inglés, en realidad, aunque fue derrotado durante las Invasiones Inglesas sin embargo tuvo su éxito máximo con la Independencia. Esta oculta la verdad de una gigantesca victoria inglesa a través de la balcanización, la fragmentación de toda la América española. Mientras que en la América portuguesa el imperio inglés tuvo la sabiduría de consolidar su dominio trasladando a toda la Corte portuguesa, más de 15.000 personas -una ciudad de la época- en una flota inmensa. Porque la América lusitana fue un centro decisivo desde el que el imperio inglés operó para disgregar Hispanoamérica. Eso permitió mantener la unidad del Brasil portugués, evitando su atomización. Mientras que el enfoque obtuso y anacrónico de Fernando VII, al no aceptar la nueva alianza propuesta por el héroe máximo de la Independencia, Simón Bolívar, sentencia la disgregación y la derrota.

Fracasa también el intento de Bolívar de mantener la unidad de las nuevas Repúblicas en el Congreso de Panamá, hecho bajo la sospecha de los observadores que iban a asistir de Inglaterra y Estados Unidos, que tenían instrucciones de oponerse a toda unidad posible y en especial de impedir que Cuba fuese liberada por una expedición de Bolívar y Lucas Alamán, el mexicano. Los yanquis ya no querían la independencia de Cuba, así que esta es una historia muy vieja. Hay que entender a Cuba y a Fidel a la luz de esos acontecimientos. Porque Jefferson quería la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Fracasa Bolívar -que llega a decir "hemos perdido todo, menos la Independencia"- y luego en el siguiente ciclo, el posterior a la Independencia, cada uno se quedó en una casita. Múltiples casitas. Veinte y tantas casas y casitas. Se forma un conjunto de Estados Ciudad que importan las teorías de los Estados Nación europeos. Son los últimos Estados Ciudad antiguos que se disfrazan de Estados Nación.

Eso marca profundamente el ciclo histórico siguiente a la Independencia, del que estamos asistiendo al comienzo de su fin. El ciclo de los múltiples estados independientes de América Latina se acaba, porque hoy se nos plantea esencialmente la integración que anticiparon el Conde de Aranda, Manuel Godoy y Simón Bolívar en la pre y post Independencia."

 

Integración: la gran transición

¿Qué hacemos ahora?

"¿Cuál es el problema que hoy tenemos con el asunto de los intentos de integración en América Latina, en América del Sur, con el MERCOSUR, el Pacto Andino, el Mercado Común Centroamericano? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué revoltijo es este de la unidad de América Latina o de la unidad de América del Sur?

Estamos en una gigantesca transición. La gran transición de los 20 Estados Ciudad antiguos al Estado Continental del siglo XXI.

Todo el siglo que sigue a la Independencia, que es en verdad el fracaso de la auténtica independencia, termina en una atomización. A partir de allí se va formando el imaginario nacional de cada nuevo país, imitando a los países europeos donde había un imaginario nacional polaco, checo, alemán, italiano. Acá todos hablábamos castellano o galaico-portugués -una diferencia ínfima- pero nos convertimos en pseudo Estados Nacionales como imitadores del proceso de las múltiples etnias y lenguas de Europa.

La Unión Europea tiene 20 y tantos traductores simultáneos en las conferencias porque hay otras tantas lenguas.

Entonces, en la segunda mitad del siglo XIX se forman los imaginarios nacionales imitando los procesos del centro mundial que era Europa. Y ahora nos encontramos con la necesidad de un nuevo imaginario colectivo sudamericano para avanzar en la integración. Y los múltiples imaginarios nacionales, de cada Estado Ciudad disfrazado de Estado Nación, se convierten en un gran obstáculo para realizar lo que nos puede salvar: una identidad cultural común.   Esa identidad común está en nuestra base hispánica, luso-castellana, de la Hispania romana. Que es una sola cosa. Como lo fue durante la unión de las coronas de España y Portugal.

Sin embargo el Uruguay ya no ve más a América Latina como su horizonte normal. El horizonte del Uruguay es el uruguayismo. Ya no ve lo que pasó en el Imperio español y en la época de la unión de las coronas de España y Portugal y en el Virreinato del Perú al que pertenecimos por siglos, sino lo que ocurrió en el Uruguay chiquitito, en el Estado de Montevideo rebautizado República Oriental del Uruguay. Le cambiaron el nombre a Lord Ponsomby por pudor. Ese imaginario solitario se compara con los otros 20 y tantos imaginarios solitarios y se pierde en su laberinto.

Esto nos obliga a tomarnos como una política central no solamente la economía sino, diría yo, más que la economía, la política de la cultura común. Sin política de la cultura común no habrá política de la economía común en América Latina. En la Europa multicultural posiblemente la economía una más que la cultura. Nosotros tenemos que unirnos desde la idea macro de que no son las micro-culturas nacionales enanas las que nos convocan al futuro. ¿Por qué en el Uruguay se discute cómo enseñar historia? ¿Qué historia? Si el lío es no enseñar más la historia del Uruguay solitario. Esa historia fue una necesidad de la generación del 70 y del 80 del siglo XIX. Ese fue el imaginario que construyeron los Bauzá, Zorrilla y Blanes. Y cumplieron muy bien su tarea. Y nosotros vamos a cumplir nuestro deber si hacemos lo que ellos hicieron tan bien dando un paso más, recuperando el horizonte común de todos los micro horizontes supuestamente nacionales que nos ayudaron a convivir republicanamente en la mejor forma posible. Pero ahora para convivir republicana, democrática y pacíficamente, necesitamos el gran horizonte cultural unificado, el imaginario colectivo común de América del Sur, que nos permita ser en la historia. Si nos quedamos en lo que hicieron hace más de un siglo los fundadores de cada Ciudad Estado por separado, vamos a generar una alianza de impotentes, marginales a todo protagonismo histórico. El pasaje del imaginario uruguayo, argentino, brasileño, al gran imaginario colectivo sudamericano es necesario para que podamos naturalmente hacer las políticas económicas de conjunto que son imprescindibles. Hoy carecemos de esa perspectiva y nos sentimos perdidos."

 

Los Estados Continentales

Pero la transición es imparable.

"Claro. La gran transición es mundial y no podemos escaparnos de ella. A comienzos del siglo XX el geopolítico alemán Ratzel comprendió que los Estados Nación europeos, que protagonizaron la revolución industrial, como Inglaterra, Francia, Alemania o Italia, ya no eran más los protagonistas fundamentales. Los Estados europeos dejaban de ser el centro de la historia por sus dimensiones enanas. Con la emergencia de los Estados Unidos (que ya había provocado mucho antes la reflexión del Conde de Aranda y la preocupación de Bolívar) se inicia en el siglo XX una nueva era. La era de los Estados Continentales. Los grandes Estados Continentales, también industriales como los Estados Nación, pero de dimensiones gigantescas, con mercados internos enormes. Vio que se introducían dimensiones cuantitativas tan enormes que cambiaban cualitativamente la historia. Y Ratzel dice que o Europa se une o desaparece de la historia. Europa fue muy burra y se autodestruyó en las dos guerras mundiales del 14 y el 39. No tuvo a nadie a la altura de sus reales circunstancias. Hicieron dos terribles guerras de enanos para ser dominados por otros. Junto al primer gran Estado continental, Estados Unidos, la gran sociedad que va a dominar el siglo XX, plantea que si Europa es capaz de unirse podrá sobrevivir. Y a la vez sostiene que el otro Estado Continental que puede competir con Estados Unidos es Rusia. Había percibido la emergencia de la industrialización rusa en la última década del siglo XIX, con el Conde Witte, que a la vez hace surgir a los marxistas en Rusia. Y dice que si el proceso de industrialización ruso se acelera entonces el siglo XX va a ser compartido por Estados Unidos y Rusia. Y así fue exactamente. Ratzel cantó toda la historia del siglo XX. Y lo hizo entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

¿Y qué está planteado como horizonte del siglo XXI? Un concierto de Estados Continentales: los Estados Unidos, China, Rusia, India y la Unión Europea si logra consolidarse. En ese contexto tiene que comprenderse el destino del MERCOSUR y la Unión Suramericana. La globalización no avanza sola. Avanza la vecindad y con ella la política sudamericana."

 

El imaginario colectivo sudamericano

¿Cómo se reflejó Ratzel en América Latina?

"Juan Bautista Alberdi, fue el primer rioplatense, desde 1837, en discernir la dinámica "centro-periferia" entre las sociedades industriales (entonces Gran Bretaña y Francia en Europa) y las preindustriales. Y anunció, antes que Ratzel el pasaje de la multitud de pequeños Estados a un nuevo orden de grandes Estados Continentales en "El Crimen de la Guerra" (escrito en 1870). Luego a comienzos del siglo XX Ratzel tuvo inconscientes imitadores en nuestras patrias, que fueron su equivalente epocal. La famosa Generación del 900 latinoamericana, con Rodó, el uruguayo, Manuel Ugarte, el argentino, Blanco Fombona, el venezolano, García Calderón, el peruano, etc. Intentaron pensar nuestra unidad. Querían la Patria Grande, en otras palabras un Estado Continental. Su postura -como la de la generación del 98 española- en parte fue una respuesta a la irrupción visible de los Estados Unidos en la historia mundial, a través de la Guerra de Cuba y de las Filipinas, cuando los cowboys se transformaban en marines. La generación del 900 estuvo profundamente inspirada a su vez por el portugués Oliveira Martins que publicó en 1879 su "Historia de la Civilización Ibérica". El participa del Iberismo, el movimiento que alienta la unión de Portugal y España. Pero al aparecer el Panamericanismo norteamericano, el iberismo se vuelve iberoamericanismo en contraposición al avance de los Estados Unidos sobre América Latina -o América hispano-portuguesa- a fines del siglo XIX. El Iberismo para contrarrestar el llamado a la 1ª Conferencia Panamericana, que se va a realizar finalmente en 1889, impulsa por primera vez el festejo del IV Centenario del descubrimiento de América en 1892. De la celebración participa Oliveira Martins junto a nuestro Zorrilla de San Martín, que habla de la gran nación iberoamericana, y el español Emilio Castelar. Hace unos días hubo en Montevideo una Cumbre Iberoamericana que en definitiva es hija de los esfuerzos de Oliveira Martins, Zorrilla de San Martín y Castelar.  Martí a su vez pensaba que en Cuba no solamente se peleaba contra el imperio español sino que allí también se daba la lucha por la "Segunda Independencia" contra la irrupción norteamericana sobre el conjunto de América Latina. Eso solamente era posible con una América Latina unida, sosteniendo a Cuba en la frontera decisiva del Nuevo Imperio anglosajón.

De manera  que este asunto en el que estamos embarcados está mucho más cerca de lo que pensamos y viene de mucho más atrás de lo que suponemos. Estamos al lado de todo ese gran conflicto que recién se está desplegando. La vida nuestra es demasiado cortita para los grandes procesos históricos. Lamentablemente. Dios quizá debió hacernos vivir 200 años (se ríe). Pero sabemos por fe cristiana que la Vida puede más que la muerte.

Entonces ¿cuál es el dilema contemporáneo? La lucha que generan Rodó, Ugarte, Blanco Fombona, Vasconcelos, la gran Generación del 900, a la que sigue el APRA de Haya de la Torre, y las rebeliones y Congresos estudiantiles de la época, y Quijano con el Centro y la revista Ariel, se continúa en Perón, Vargas e Ibáñez (con su asesor Felipe Herrera) y culmina con el proceso de integración que se abre en la segunda mitad del siglo XX en América Latina.

Porque las tres dimensiones inseparables de nuestra modernización son: Democratización, Industrialización e Integración. Las tres se implican y exigen mutuamente. No hay democratización verdadera sin industrialización, ni hay industrialización sin las dimensiones del mercado interno que sólo es posible lograr a través de la integración.

Perón ve el núcleo de la integración de América Latina en la unidad de América del Sur, y a su vez el núcleo de la unidad de América del Sur en la alianza argentino-brasileña. Ese fue el gran aprendizaje básico que con algunos amigos hicimos en los comienzos de los años 50 del siglo XX. Y de esa problemática, en la que entonces empezamos a entrar, posiblemente estemos ya más allá de la mitad del camino. Entonces el lío es el pasaje de los imaginarios de los 10 países hispanoparlantes de Sudamérica y de Brasil a un solo gran imaginario colectivo sudamericano que nos haga pensar a los uruguayos, a los argentinos, a los brasileños y a todos desde América del Sur. Ese es el horizonte básico a construir. Y ese horizonte básico tiene otro horizonte esfumado. El horizonte de América Latina como conjunto, con México, el Caribe y América Central. Este podrá ser en la medida que se sepa construir el primero, el horizonte de América del Sur. El que mucho abarca poco aprieta. Hay que concentrase en el núcleo.

Esta es una formulación general, porque hay formulaciones específicas. Por ejemplo, el MERCOSUR empezó siendo la unidad entre Argentina y Brasil, y su frontera inmediata, Uruguay y Paraguay. La Cuenca del Plata. No se consideró a Bolivia que era el otro país que integraba el viejo Virreinato del Río de la Plata y luego las Provincias Unidas hasta que los unitarios la expulsaron como a Paraguay y a Uruguay."

 

¡Uruguay, Paraguay y Bolivia, uníos!

Usted le ha llamado a Uruguay, Paraguay y Bolivia el lugar del máximo bien común latinoamericano.

"Exactamente. Es el lugar del máximo bien común si se cumplen ciertas condiciones. Los chiquitos para ser útiles no tienen que ser llorones. Deben ser inteligentes. Y si los grandotes se equivocan les tenemos que mostrar con inteligencia sus errores. ¿Cómo se logra esto? Uruguay, Paraguay y Bolivia forman el nexo básico en la Cuenca del Plata entre Argentina y Brasil, y le dan solidez al sur para la incorporación de Venezuela en el norte. Entonces con inteligencia y eficacia al servicio de la unidad, Uruguay, Paraguay y Bolivia se tienen que unir entre ellos muy profundamente. Tenemos que mandar nuestros artistas, economistas, sociólogos, empresarios a comprender en profundidad el Paraguay y Bolivia, nuestros hermanos en la frontera fundamental. Los bolivianos, paraguayos y uruguayos necesitamos comprender en conjunto, en estudios compartidos, la función de la Cuenca del Plata. Sus posibilidades culturales, económicas, industriales, energéticas, acuíferas. Tenemos que pensar juntos para ser juntos. Y así construir nuestra relación con Argentina, Brasil y Venezuela. Si los enanos no se unen, ¿quién los va a unir? ¿Queremos darnos el lujo de ser enanos y además idiotas? Los tres enanos se tienen que conocer mutuamente más que nadie. Sus élites económicas, políticas, culturales deben conocerse profundamente. Para que ese sea el comienzo del conocimiento profundo de todos, entre argentinos, brasileños, venezolanos y nosotros. Tenemos que empezar por los que son más parecidos a nosotros. ¡Enanos, uníos! Tengamos una política común en todos los órdenes. Si hacemos las cosas bien vamos a tener como cómplices a los Estados brasileños como Rio Grande do Sul, Matto Grosso do Sul, y Paraná, etc., y las provincias argentinas como Misiones, Santa Fe, Corrientes, etc. Los vecinos Estados y Provincias federales de Brasil y Argentina serán nuestros cómplices si les comunicamos con mucha inteligencia cómo se hace el nexo real.

Uruguay, junto con Paraguay y Bolivia, forman la frontera real entre Argentina y Brasil. Somos el eje de la Cuenca del Plata, la mayor Cuenca Sudamericana de zona templada y tropical. La de más alta importancia como nexo entre Argentina y Brasil y para la solidez del desarrollo del MERCOSUR en conjunto. La Cuenca más importante en América del Sur, porque la Cuenca del Amazonas llegará a serlo en 30 o 50 años, pero la nuestra ha sido y es la frontera real y densamente habitada durante siglos. Y nosotros tenemos, en nuestra pequeñez, la importancia de estar en la "marca" que debe ayudar a realizar la síntesis de las culturas de la frontera. La síntesis de las culturas lusoamericana-mestiza e hispanoamericana-mestiza. Esa es la tarea. Somos la frontera. Artigas era un hombre de la frontera. Era un jefe de frontera. Vargas y Perón también.

Pero si los enanos no se unen, ¿qué diablos quieren ser? Primero: ¡Enanos, uníos! Para dialogar bien y unirnos con los grandotes de la región: Argentina, Brasil y Venezuela. Y así lograr que los súper-gigantes del mundo nos lleven el apunte de verdad gracias a la integración de América del Sur."

 

El nuevo equilibrio

¿Qué significa la incorporación de Venezuela al MERCOSUR? 

"El  núcleo fundamental ha tenido una rectificación. Lo fundamental no es ya la unidad de Argentina, Brasil y Chile sino que la verdad básica es la alianza entre Argentina, Brasil y Venezuela. Eso es lo que ni Perón ni Vargas percibieron con total claridad, porque no había aún condiciones suficientes para poder pensarlo.

Estamos frente a la extraordinaria percepción y la nueva navegación de la historia venezolana, que por primera vez se lanza hacia el Atlántico Sur. Venezuela era originalmente un mundo antillano. Cuando uno va a Venezuela se encuentra con antillanos. Y el primero que le da un contexto continental sudamericano es Bolívar, que le abre la ruta andina y llega hasta Bolivia. Chávez en cambio inaugura la gran ruta del Atlántico Sur, es decir la alianza de Venezuela con Brasil y Argentina. Esto introduce un equilibrio nuevo. Hace medio siglo Argentina podía hacer una alianza más equilibrada con Brasil. Hoy no está en condiciones de hacerlo. En consecuencia gracias a la bipolaridad argentino-venezolana junto a la frontera con Brasil es que existe un minimum de equivalencia posible para fundar una unidad común en serio. Una unidad entre hermanos sin hegemonías. Venezuela en su camino del Atlántico Sur se lanza decisivamente a salvar el equilibrio del núcleo inicial argentino-brasileño. Esto constituye mejores y mayores condiciones de igualdad para la integración. Una integración entre desiguales termina en hegemonía. Una integración entre iguales, o más o menos iguales, termina en hermandad. Se trata de llevar una delicada política que evite una hegemonía brasileña, porque una hegemonía traería la destrucción de América del Sur y de América Latina como posibilidad. Sería una hegemonía más entre otras y llevaría al fracaso común. Tanto de quienes intenten ejercer esa hegemonía como de los que la resistan. Sería el mayor perjuicio para el destino de Brasil. Todos perderíamos. Hay que ayudar a la realidad. Y la realidad es que Venezuela suple las insuficiencias argentinas y permite una relativa mayor igualdad en asuntos básicos."

 

Bioceanidad: del Atlántico al Pacífico

Con esa rectificación del núcleo fundamental del MERCOSUR, ¿cuál es el camino principal para la consolidación de la salida al Pacífico del bloque sudamericano? ¿Quizá a través de Perú, o como se pensaba antes, a través de Chile, o incluso a  través de Ecuador?

"No lo sé. Hoy todavía no está claro."

 

Redes universitarias del MERCOSUR

Se ha propuesto la creación de la Universidad del MERCOSUR. ¿No debería jugar un papel fundamental en el desarrollo del nuevo imaginario colectivo?

"Ya mi recordado y querido Eduardo Víctor Haedo tenía la gran intuición cuando pensó en crear en el Uruguay una Universidad para América Latina. Eso fue en el año 1937. Esa idea de una Universidad latinoamericana fue precursora. Ahora bien, yo creo que en realidad hoy no debemos pensar en una única Universidad del MERCOSUR. Todas las Universidades de los países del MERCOSUR -venezolanas, brasileñas, argentinas, uruguayas, paraguayas- deben ser Universidades del MERCOSUR. Todas las Universidades de los países sudamericanos deben ser Universidades de América del Sur, pensadas para construir nuestra unidad continental. En lugar de hacer una nueva y única Universidad se debe impulsar la creación de redes universitarias mercosureñas y sudamericanas, libremente constituidas por elección de las propias universidades existentes. Que se junten las públicas con las públicas, las católicas con las católicas, las masónicas con las masónicas, o cualquiera con cualquiera. Pero que sea obligatoria la formación de redes entre Universidades que se eligen libremente entre sí. Y que esas redes tengan carácter permanente, no fugaz. Así van a aparecer naturalmente generaciones con el modelo del imaginario colectivo latinoamericano y con una potencialidad gigantesca."

 

Informativos bilingües y cine latinoamericano

El rol de los medios de comunicación masivos y los audiovisuales en especial parece fundamental para el desarrollo del nuevo imaginario.

"Por supuesto. Me parece un escándalo que los informativos de los países del MERCOSUR no tengan 15 minutos diarios dedicados a la región. Y que no haya una información diaria en castellano y portugués. Esto debería ser obligatorio porque los canales hacen usufructo de espacios que el Estado concede, entonces que al servicio del bien común comprendan que es necesario su contribución al proceso histórico en el que el país y la comunidad están comprometidos.

Y se debe impulsar el desarrollo de una cinematografía común entre brasileños, argentinos, uruguayos, chilenos, etc. Hay que llegar a crear la cinematografía de los Estados Unidos de América del Sur. Si queremos ser de verdad en la historia, porque si no queremos ser, entonces será que nos gusta ser enanos convalecientes perpetuos."

 

Artigas en el corazón del MERCOSUR

El desarrollo del imaginario colectivo sudamericano requiere recuperar nuestras raíces comunes. Artigas dijo en 1811 "los americanos del sur están dispuestos a defender su patria" y planeó llegar con sus fuerzas hasta el Perú. Sus Instrucciones del Año XIII son el primer proyecto de Constitución federal para el conjunto del antiguo Virreinato del Río de la Plata, que en una de sus versiones habla de las Provincias Unidas del Sur, y no solamente del Río de la Plata. Y pocos años después mantuvo correspondencia con Bolívar expresándole sus deseos de una "unión más estrecha". ¿Cómo recuperamos a Artigas en su dimensión continental sudamericana?

"La esencia de nuestra cuestión es la siguiente. Hubo en la Independencia con la atomización de los Estados Ciudad una gigantesca victoria del Imperio Británico, el primer imperio industrial de la historia, que nos convirtió en súcubos, en periferia. Esa fue la derrota esencial de Artigas, generada básicamente por los ingleses. Porque los unitarios porteños eran el sector inglés de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y los portugueses también estaban bajo el control inglés. De manera que es una gran victoria inglesa la derrota de Artigas. A tal punto que la verdad de nuestra realidad, en forma feroz, es que la Plaza Independencia va a adquirir la plenitud de su sentido solamente con la victoria de la integración. De lo contrario la Plaza Independencia está ocultando que la verdadera e invisible estatua dominante es la de Lord Ponsomby y no la visible de Artigas. Hoy la estatua de Artigas es la máscara de Lord Ponsomby. Y Artigas no fue máscara de nadie. Es hora de que arrojemos esa máscara al suelo. Hoy está semi-arrojada porque los ingleses ya se fueron. Ya Ponsomby pegó el raje. Hace rato que pegó el raje. Ya no importa, pero importa Mister Ponsomby. Su hijo norteamericano anglosajón. En la retirada inglesa el Lord puede ser sustituido por el Mister. Por un Mister texano hoy, o de la Florida -que sé yo- o de cualquier otro estadito yanqui en el futuro. Ese es el adversario principal que tenemos hoy. El TLC es el intento de Mister Ponsomby de evitar que la Plaza Independencia sea la verdadera Plaza de Artigas."

 

Oribe heredero de Artigas

Oribe a través de su lucha contra las flotas imperiales inglesa y francesa marca un jalón esencial en nuestra historia, así como con  su solidaridad  sudamericana  ante la amenaza de una nueva  invasión española.

"Oribe con el sitio de Montevideo, en la década del 40 del siglo XIX, durante la Guerra Grande, enfrentando la intervención de las flotas inglesa y francesa en el Río de la Plata, se demostró como el gran heredero de Artigas. En ese preciso momento el Uruguay creado por Lord Ponsomby e Inglaterra como un Gibraltar virtual, potencial, pasa a ser un Gibraltar real, efectivo, a través de la intervención imperial. Y es entonces que los ingleses le hacen aprobar al gobierno de Montevideo, al que tutelaban, el Tratado de Comercio bilateral que tanto querían, con la cláusula de la nación más favorecida. Los que estaban en la plaza de Montevideo eran los enemigos de Artigas. Es así que como símbolo no solamente un emplazamiento de artillería de los sitiadores oribistas y federales se llamaba Artigas, sino que la calle principal de la Villa Restauración, hoy la Unión, se llamaba también Artigas. Oribe le puso Artigas a la calle principal de la Villa de los federales. Y el "sin vencidos ni vencedores" de 1851, como siempre, no fue verdad. Siempre hay un vencido y un vencedor. Como consecuencia de la derrota de Oribe y sus federales se le puso a la calle Artigas el nombre que aún perdura: 8 de Octubre. El Pacto de la Unión le borró el nombre de Artigas a la calle, porque los unitarios de Montevideo no soportaban a Artigas."

 

Herrera y Haedo contra las bases norteamericanas

Usted se inició políticamente bajo el influjo de Herrera y Haedo y su campaña contra la instalación de bases militares norteamericanas en el Uruguay. ¿Qué significa eso hoy? 

"Mi padre era blanco independiente y yo siendo un pibe, a los 15 y 16 años me le hice herrerista, por Herrera y Haedo, por la lucha contra las bases militares norteamericanas y la lucha por la soberanía del pueblo argentino, en el octubre de Perón del año 1945. Ahí nací yo a la vida política y me dejó un sello indeleble para siempre. Y eso se lo debo a Herrera y a Haedo. Pienso que la verdad de la realidad es que lo que en tiempos de la guerra mundial eran las bases militares, hoy toma formas aparentemente más mansas, que se llaman el ALCA y el TLC. En la congruencia del enfoque histórico de Herrera y Haedo está el no al ALCA y el no al TLC, el no a Mister Ponsomby, y el sí al MERCOSUR y a la unidad de América del Sur."

 

El federalismo del Toba

Héctor Gutiérrez Ruiz  fue su primer discípulo, junto a Diego Terra. Y hasta que lo asesinaron siguió siendo un apasionado federalista. Durante el exilio que compartió en Buenos Aires con Wilson y Michelini, dio una célebre conferencia en Córdoba en defensa del federalismo y la integración. ¿Cuál es su recuerdo del Toba desde la perspectiva latinoamericana?

"Ahhh… el Toba…(Methol se emociona y hace silencio. Un largo silencio. Su mirada se pierde como buscando capturar el pasado. Luego comienza a hablar muy lentamente, con su voz a punto de quebrarse). Efectivamente, de alguna forma, cuando yo tenía unos 22 años y ellos tendrían 17... me pidieron que les diera unas charlas, mis primeras conferencitas, y así... presuntamente, si así se puede decir… me erigieron como su maestro inicial. El rasgo fundamental del Toba fue una vida generosa... (largo silencio). Generoso con sus amigos, generoso con el Uruguay, generoso con el Río de la Plata, generoso con América del Sur y América Latina. Él sintió todo eso muy profundamente desde los mismos dos maestros que tuve yo, que se llamaron Luis Alberto de Herrera y Eduardo Víctor Haedo. El lo siguió a Haedo hasta el final. Pienso que el Toba y yo somos como nietos -en el sentido intelectual y político- de Herrera. Diría que Herrera fue hijo de la era del Uruguay solo, de la Argentina sola, y el Brasil solo. Y aunque él sintió que el Uruguay era su amor máximo, siempre tuvo la nostalgia profunda del amor originario por toda América Latina. Y creo que eso se le fue acentuando a partir de la Segunda Guerra Mundial. Herrera murió en esa actitud de un hondo amor al Uruguay y simultáneamente un entrañable vínculo con toda América Latina. La generación siguiente -Haedo es de la generación siguiente- dio un paso más. Ya Haedo quería hacer la Universidad Latinoamericana, por ejemplo, para ir más allá del Uruguay desde dentro del Uruguay. Eran los hijos de Herrera que daban un paso más. Yo, de la generación siguiente a la de Haedo, doy otro paso más, hacia el Estado Continental Sudamericano, que creo que está en el sentido de los pasos de Herrera. Mientras que el uruguayismo absoluto de hoy es como la negación del gran amor hispanoamericano de Herrera, en el que nos formamos con el Toba. Y el Toba era eso. Desde su origen con Herrera y Haedo hasta su absoluta pasión latinoamericana. El Toba... (sonríe), ¡¡¡el Toba era mucho más exagerado que yo...!!! (Methol abre sus brazos, ríe, sirve su copa y brinda por la memoria de su inolvidable amigo, Héctor Gutiérrez Ruiz). Salud, compadre."

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ALBERTO METHOL FERRÉ

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